LA TELA COMO EJE DE LA LOGÍSTICA TEXTIL

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Escribe: Ing. Melva Rodriguez  J.  – Docente y asesora académica

La tela es la materia prima principal, el artículo eje en la gestión por parte de los profesionales logísticos-textiles. Ellos identifican, definen, miden, controlan, innovan, para abastecer el material que cumpla con los requerimientos.

La moda es un rubro multidisciplinario. Sus colaboradores poseen diferentes especialidades y estas se interrelacionan y terminan en un producto que genera complacencia en el cliente final, pero el secreto está en que todos los elementos del equipo conocen muy bien el rubro exportador y saben que la calidad y el tiempo van de la mano. Planificar implica un serio compromiso en la programación, y el tiempo es seguramente el principal indicador de la gestión.

Cada fecha pactada en definitiva no puede postergarse, esto sería “catastrófico”, pues un atraso en cualquier punto de la cadena simplemente podría marcar un “fuera de fecha” en el acumulado y conllevar serias consecuencias. Por ejemplo, que el cliente anule la producción por incumplimiento o se nos aplique una multa donde no quede utilidades. Por eso es necesario tener planes de contingencia que superen los efectos negativos.

Se tiene claro que la marca que llega primero a los escaparates, vitrinas o de forma virtual a la pantalla del cliente puede tener mayores ventajas. La competencia es fuerte, y llegar antes al emporio puede ser oportuno para penetrar en los mercados. Ninguna organización debe permitirse operar sin una integración sólida entre todas las funciones; manejar la naturaleza integrada de la logística sumara positivamente.

En la cadena de competencias la materia prima es la tarea principal, es decir, la tela es seguramente el artículo eje en la gestión. Esta se desarrolla cumpliendo especificaciones inclusive mucho antes de un prototipo (muestra de la producción) por parte de los profesionales logísticos-textiles. Entonces, comprometidos con el planeamiento y el control de la producción, ellos identifican, definen, miden, controlan, innovan, para abastecer el material que cumpla con los requerimientos.

Su objetivo es lograr eficiencia y efectividad en tiempos, minimizar costos y lograr optimizar los precios finales: cuanto en menor tiempo entreguemos la producción, mejor precio podemos exigir, y si este es el propósito, entonces el único panorama es el abastecimiento del tejido en óptimas condiciones, pero en el momento justo, con el mejor precio del mercado y en las cantidades de acuerdo a consumos previamente estudiados.

El ejecutivo logístico textil, una vez conocida las necesidades de la tela de producción, estudia las alternativas de adquisición:

Los diseñadores tienen que crear la colección cerca de su temporada de lanzamiento para poder acertar con la demanda. Alejarse mucho no es una buena idea, pues debe estar más cerca con el clima; es el clima quien marca los ciclos de la moda, por lo tanto, nos queda cada vez menos tiempo para continuar los procesos textiles de confección, de acabados, de almacenamiento, de despachos, de distribución, de venta, etc. Necesitamos la tela en el menor tiempo, ella es el eje de la gestión.    

Y si la decisión está en el manejo de precios, cantidades, calidad y tiempos, que mejor perfil que un profesional conocedor y experimentado en textiles. Cada uno de los atributos es medible y comprobable y los escenarios arriba especificados tienen una forma diferente de validar. El ejecutivo sabe que el sistema está esperando la llegada de la tela para iniciar las actividades y con su experiencia puede hacer frente a diferentes coyunturas, por ejemplo, tonalidades en las partidas, variación de densidades, anchos irregulares, altos encogimientos, etc.

Un formato muy exigente, por ejemplo, es cuando la colección está definida con el dye to match (un tono de color en toda la prenda) a partir de un color nuevo, un color diseñado. Trabajar este estilo significa por ejemplo que los complementos de telas como rib y rectilíneos estén bien uniformizados, y en el caso de avíos como botones, cintas, cierres, cordones, hilos, estos deben hacer el mejor matching con la tela principal.

Si bien es cierto que tenemos referencias de color en nuestros registros como el Lab dip y/o la muestra estándar, preferimos esperar la tonalidad definitiva para comparar aprobar y/o concesionar, aunque a veces podría ser un escenario tardío. Es por esto la urgente necesidad de tener la tela, inclusive, los etiquetados de cuidado y lavado de prenda que van directamente relacionados con la calidad del tejido, fibra, solidez del color, acabados etc. Sobre todo, para el testing de acuerdo a procesos auxiliares en estilos muy trabajados.

La logística textil entiende que cada temporada es un reto y se perfecciona conociendo las tendencias, corrientes, estilos y clientes. Con este conocimiento ejecuta y se adecua a la realidad de cada corporación, en este sentido, son grandes los aportes hechos hasta la actualidad para adelantarse a las necesidades es una perfecta estrategia. Hemos hecho famosas muchas marcas en el mundo interpretando diseños, innovando en mezclas, revolucionando en acabados de tela, diseñando tonalidades de color y proponiéndolas con éxito. La tela representa posiblemente el mayor porcentaje del precio de la prenda, por lo que la logística textil requiere una competencia construida a partir de conocimientos y experiencias, y un gran aporte del ingeniero textil.